
Por Tamara Daniela Roldan
La ciberludopatía se consolida como el nuevo consumo problemático de la era digital, las apuestas online emergen como una estrategia de subsistencia, los juegos en red y las redes sociales como nuevos espacios de socialización. La trampa del “clic” que empuja a los jóvenes a la fragmentación, el individualismo, el endeudamiento y al padecimiento subjetivo.
El crecimiento exponencial de las tecnologías y el impacto del aislamiento social durante y post COVID 19, hicieron que la virtualidad se apropie de los hogares y de las formas de vincularse. Celulares y pantallas en las escuelas, en las juntadas con amigos, videollamadas que reemplazan una visita, el dispositivo electrónico como una extensión de nuestras manos, el uso de pantallas a temprana edad, lo inmediato y efímero de la tecnología, todo al alcance de un clic, 60 segundos o unos pocos caracteres.
Todo oculto en la aparente intimidad de un dispositivo, mientras nuestros jóvenes construyen identidad, sueños y deseos perdidos en el algoritmo. Así las pantallas se consolidaron como el nuevo suelo en el que miles de jóvenes construyen modos de habitar el mundo, socializar y proyectar su futuro.
El Capitalismo Digital opera sobre el deseo legítimo de autonomía e independencia económica. El vídeo viral que te transforma en influencer para alcanzar lujos y reconocimiento, y la apuesta online como posibilidad de salvación económica, son la carnada para nuestros pibes y pibas día a día.
MERCANTILIZACIÓN DEL OCIO
Mientras les venden espejismos de salvación individual, la timba virtual ya no se presenta como un mero entretenimiento, sino como una salida rápida a la crisis y una forma de construir identidad frente a los otros.
Así se mercantiliza el tiempo libre y se coloniza la subjetividad de una generación entera atravesada por la crisis económica, la falta de empleo y la ruptura del lazo social.
Cuando el aislamiento social preventivo modificó las matrices de vinculación de nuestras juventudes, el espacio público se replegó transformando a los videojuegos y redes sociales en una auténtica trinchera relacional, donde se comparten códigos y se construye identidad. Como señalan las investigaciones del CONICET, la sociabilidad juvenil mutó hacia los entornos virtuales, transformando las pantallas en el escenario principal donde se gestionan los afectos, las lealtades entre pares y las primeras experiencias de riesgo. Las corporaciones de apuestas online capitalizaron de inmediato la sociabilidad digitalizada, monetizando el ocio mediante microtransacciones y recompensas azarosas. No fue necesario enseñarle a la juventud a usar interfaces interactivas ni a abrir billeteras virtuales, sino que el capitalismo digital tomó la destreza y el encuentro cooperativo propio de los juegos en red y logró mercantilizar el ocio. Estos mecanismos, tal y como lo analiza el equipo de investigación del IHUCSO Litoral, operan entrenando sutilmente los sesgos cognitivos del azar y acostumbrando a las adolescencias a que las experiencias lúdicas requieren el uso de dinero digital.
LA TRAMPA DE LA USURA DIGITAL
De esta manera, el circuito extractivo de especulación financiera y el riesgo de la apuesta tomó por completo la vida de miles de jóvenes, transformándose en un nuevo consumo problemático en el que impera el endeudamiento, la usura virtual, el aislamiento y el padecimiento subjetivo. Esto afecta negativamente la salud psicofísica de las juventudes, transformándose en una adicción conductual o de comportamiento como lo define el Plan IACOP de la Ley 26.934 de Infoleg.
Tras la ilusión del éxito algorítmico, la gratificación instantánea y el scrolleo infinito, los jóvenes quedan atrapados en la usura virtual, mecanismo central de la adicción digital. El dinero se desmaterializa y emerge la asfixia financiera. Ante la desesperación, la vergüenza y la necesidad de seguir consumiendo, aparecen los microcréditos informales, el vaciamiento de cuentas familiares y los préstamos informales de amigos y familia. Esto sucede en absoluto secreto y aislamiento, mientras crecen los padecimientos de salud mental, como la depresión y la desregulación emocional. El Observatorio Humanitario de la Cruz Roja Argentina advierte que esta modalidad de endeudamiento grave y prematuro afecta a más del doce por ciento de las adolescencias que transitan los entornos digitales del juego. Sin embargo, la usura digital se distribuye de diferentes maneras entre las juventudes: mientras los varones son quienes apuestan y acumulan deuda a través del juego, las mujeres ingresan al circuito como “cajeras” o intermediarias financieras de plataformas ilegales, contrayendo deudas con el capitalista que les provee la interfaz y asumiendo riesgos legales. Como lo analiza el sociólogo Astor Borotto, este rol emerge como una monetización de las redes afectivas,mercantilizando y erosionando así los códigos históricos de solidaridad comunitaria.
QUÉ HACEMOS, ENTONCES, FRENTE AL RIESGO AL QUE SE EXPONEN NUESTROS JÓVENES?
La usura virtual, las deudas y el aislamiento que proponen las corporaciones digitales expone a nuestros jóvenes a situaciones de riesgo y vulnerabilidad que alarman. La ciberludopatía es de las adicciones con más tasa de ideación y ejecución suicida. Resulta fundamental que la respuesta institucional y comunitaria sea colectiva, situada y política, para combatir el aislamiento que presenta el algoritmo del mercado.
Para desarmar las mecánicas que mercantilizan el tiempo libre debemos disputar la ecología del cuidado, generando estrategias colectivas que nazcan desde la Investigación Acción Participativa (IAP). Debemos forjar trincheras comunitarias que permitan tejer lazos sociales, que contengan, acompañen y ponderen las voces de sus protagonistas para construir herramientas que den respuesta al aislamiento y fragmentación que propone el mercado.
*Tamara Daniela Roldan, es Licenciada en Trabajo Social, fue referente juvenil de la agrupación Sur en el Conurbano Bonaerense, hoy es coordinadora y parte del equipo técnico del ISEPCi y Reconectar.
BIBLIOGRAFÍA:
- Branz, J. B. y Murzi, D. (2024). Apuestas deportivas online y jóvenes en Argentina: entre la sociabilidad, el dinero y el riesgo. CONICET.
- Borotto, A. (2024). Estudios sobre la economía informal, individualización del trabajo y la figura del “cajero” en las apuestas. IHUCSO Litoral / CONICET.
- Cruz Roja Argentina (2025). Apuestas Online y Adolescencia: construyendo entornos seguros. Observatorio Humanitario de la Cruz Roja Argentina.
Ley Nacional N° 26.934.Plan Federal de Abordaje Integral de los Consumos Problemáticos (Plan IACOP). Infoleg – Ministerio de Justicia y Derechos Humanos
